Análisis de Mario y Sonic: London 2012

A pesar de haberlo hecho con un par de meses de antelación en Wii, los equipos de Mario y Sonic llegan a tiempo para volver a dejarse la piel en la cita olímpica de Londres, pero esta vez en la pantalla de 3,5″ de vuestras 3DS. Y como ya ocurrió en 2007 con la versión original de la serie Olympic Games, la propuesta de SEGA tiene forma de juego social, “party game” o como queráis llamar al conjunto de pruebas de escasos segundos de duración dirigidas en mayor medida a la competición multijugador y la diversión inmediata.
En esta ocasión la idea varía ligeramente respecto a lo visto en sobremesa a final de año. Aunque la versión pequeña mantiene el envoltorio, el contexto, la rivalidad y los personajes icónicos de una y otra compañía, la ejecución es apreciablemente distinta. Si hay algo que hasta ahora están haciendo con relativa puntería la mayoría de juegos para 3DS es orientarse hacia la partida rápida, al formato portátil, la verdadera razón de ser de un producto de este tipo y el mínimo exigible para casi cualquier título de una máquina de bolsillo. Por este motivo se ha sometido Mario & Sonic a una obligada sesión de adelgazamiento en el estudio de SEGA para convertir buena parte de las pruebas (la cifra ronda ahora la cincuentena) en mini-juegos, reduciendo a nivel de diseño y control las posibilidades que ofrecía Wii.
Para que os hagáis una idea, deportes como el tenis o el voleibol requerirán centrarse en golpear la bola en el momento adecuado obviando el control de los participantes o su posicionamiento, o el yudo, donde se nos exigirá hacer las pulsaciones que aparecen en pantalla lo más rápido posible para ganar al rival. Son mini-juegos que siguen la estela marcada por el canónico Wario Ware de GBA, aunque sin el ritmo ni la gracia infinitas del juego de Nintendo: acciones, por lo general, enmarcadas en un contexto simple y divertido. Normalmente todas las instrucciones que recibes en Mario & Sonic son un par de frases breves que implican una sola acción, aunque hay de todo como ahora veremos.
Leer más:
Análisis de Mario y Sonic: London 2012
